CURANDO TU SOMBRA / Roberto Cáceres

 


En la sierra norte del Perú, en la provincia de Huancabamba (Piura), rodeado de las lagunas encantadas de las Huaringas, se encuentra el centro más importante del curanderismo peruano. Los brujos o chamanes, en oníricos rituales, toman un brebaje hecho a base del cactus San Pedro, que contiene mezcalina y les produce viajes astrales en los que encuentran el daño del paciente. Los brujos tienen pactos con las lagunas y los cerros, y utilizan su poder para cumplir los pedidos de sus visitantes: unir o desunir parejas, traer suerte en los negocios o curar enfermedades desconocidas.

Amparados en la oscuridad de la noche, realizan los rituales dentro de sus casas, lugares para siempre lúgubres, utilizando objetos como espadas de plata y bronce, diversas hierbas o recuerdos de antepasados muertos. Muchos llegan a este lugar remoto desde otros países, o viajan desde la selva y la sierra del Perú para encontrar solución a sus problemas o cumplir un poderoso anhelo. El hecho de que la mayoría regresa agradecida, indica que sus deseos se han hecho realidad.