IMG_9293

(Caer por el) borde

Si ha sido construido como una narración eficaz, un documento X puede muy bien aspirar a cierta durabilidad. Y si esa narración, además de eficaz, resulta extraña e inquietante en los momentos adecuados, pues entonces quizá estemos hablando de un documento permanente. Después de todo, esas zonas brumosas (inquietantes, extrañas) son el espacio en que nuestra imaginación puede ingresar con comodidad; el espacio en que nuestra propia historia y nuestra fantasía se vuelven parte del documento.

Ahora bien, ¿qué está narrando eficazmente el Colectivo Supay en Borde?, ¿de qué trata, digamos, este conjunto de imágenes registradas por seis fotógrafos limeños en la periferia de Iquitos?suhagra, que le teme y la devora. Lo interesante, claro, es que se trata también (ojo) del encuentro entre el paisaje y el retrato: una reflexión sobre el sentido de la fotografía. Veamos.

Borde se propone indagar en torno de lo que ocurre allí donde se dibuja sola una línea difusa pero abismal. La imagen que se me ocurre es la de una caligrafía que corre hacia el límite del papel y cae convertida en una gota de tinta hecha con insumos naturales. Borde habla de una línea que está entre lo habitual y lo imposible; entre la luz y la sombra: en ese límite del que surge, precisamente, la fotografía.

Pero Borde no registra aquello que ocurre en una frontera agónica para ayudarnos a entender, tampoco para denunciar. Lo hace apenas para experimentar el vértigo del aprendizaje. Y para constatar que la otra mirada –la del que no conoce, la del que desconfía– puede también abrirse y encontrar belleza, horror, gracia, patetismo, asombro, dignidad; a veces todo en una sola captura. Con una honestidad desarmante, Borde nos dice que nunca entenderemos. Y que eso no es lo importante. Lo importante es la línea. La vida en la línea.

Diego Otero, marzo 2012

IMG_9256

IMG_9267

IMG_9276

IMG_9294